Con la ayuda de un cerco eléctrico usted podrá vigilar el perímetro de su recinto y evitar que intrusos accedan su espacio con una desagradable descarga que ronda entre los 8.000 a 12.000 voltios sin tener que entrar en problemas legales ni permisos o autorizaciones y consumiendo aproximadamente lo mismo que consume un bombillo.
Además, podrá contar con una batería de respaldo en el caso de ausencias de electricidad y estarás protegido de 24 y 48 horas.








